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Fue domingo y noche
el ojo del sol me vio
recorriendo la espiral
y brindó conmigo.

Venía de volar
sobre la muralla.
Venía de beber
y seguir volando.

Tiré los dados
las nubes me saludaron
mi memoria el ancla
se elevaba.

Lunes la luna
no veía la dirección
tampoco el camino
y se despidió.

El invierno llegó
las flores decoraban.
quejidos cantaban
¡Quizás nos veamos luego!

— Kevin Coley