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Esta noche te digo adiós y no es por simple cortesía, no es porque el llanto de mis ojos te indique otra vereda, ni porque el camino que teníamos planeado se haya borrado con cariño, es porque te he querido más de lo que he herido, y eso ya es decir mucho.

Ojalá sigas siendo de nadie, que algunos besos aún me pertenezcan, que pidas con fuerza mi presencia en bares y en escondites donde de pronto huelas mi esencia, que recuerdes con nostalgia que el lugar en mi corazón sigue siendo tuyo, irremediablemente.

De pronto, me da por escribirte, como lo hago ahora, como lo hice ayer, y hace un mes. Tengo que quitarme todas las palabras de la garganta de alguna forma, y decírtelas no me parece lo más correcto; estás riendo en otra cama y, amor, no hay nada más doloroso que creerte feliz sin mí.

Te estaba matando la curiosidad, lo entiendo. Querías tener otras historias donde yo no fuera la antagonista, y te está saliendo bastante bien.

He viajado saltando puentes, me he roto en sonrisas cruentas, he tocado clavículas huecas, he visto la herida sin saber qué hacer con ella, he permitido que entren los demonios para olvidarte un rato, he visitado jardines llenos de hiedra, he mordido flores para no partirme los labios y he querido distraerme en Nunca Jamás.

Que ojalá sigas siendo del aire, que tu sonrisa sea capaz de opacar mis lágrimas, que te sientas libre sin mis ataduras, que corras sin escuchar mis gritos, que pares cuando mis pies ya no te sigan, que digas que no fui cobarde.

Después de tantos baches, de tantas escenas vacías, de escuchar tu voz sin tener nada que decirme, decidí que ese era el momento, que me tenía que marchar para ofrecerte el último baile, tuve que mentirte a la cara y decirte que ya no te quiero, y tú, que te lo creíste todo.

Tomaste mi barbilla, me diste un beso en la frente, me pediste que me quedara, siendo yo siempre tu última opción. Después de verlo todo roto, te digo adiós, mi vida. Porque un corazón no puede querer por los dos, ni latir por ambos.

Lo siento. Al final, tuve que irme.

Paulina Mora