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A veces pienso que no te puedo amar más,
que mi amor ha llegado al máximo soportado por un cuerpo,
que todas mis células viven por ti,
mueren por ti.

No me malinterpretes,
me siento gozosa.
Mi amor ha llegado al nivel más alto
y no podrías merecer menos.

Me gusta ver cómo me convierto
en una persona diferente a la de hace años,
me da por bailar y cantar frente a ti,
besar y morder sin pensar;
por usar vestidos vaporosos,
cargar una sonrisa y pelo suelto.

Cuando creo que ya eres tan perfecto e inefable,
lo afirmas con mayor fuerza.
Una mirada me transforma,
un te amo me sostiene.
Te presentas con sonrisa sincera,
me plantas un beso en la frente
y entre las piernas
me cuentas como un niño tus deseos
y yo sólo pienso en concedértelos.

En ocasiones no notas que me amas,
ya es normal vivir feliz;
es vital respirarte,
ya es silvestre caminar de la mano.

Y cada día que pasa te descubro,
me sorprendes,
me enamoro.

Y entonces pienso que estoy equivocada.
Sí que puedo amarte más,
porque me sucede cada día.

Mym Sosa