No recuerdo cómo era mi vida antes de que muriera mi padre, sólo sé que nada tiene que ver con la oscuridad infinita que ahora me ampara. Sí recuerdo que llovió durante tres días y tres noches, la misma cantidad de tiempo que tardó Cristo en resucitar, sólo que mi padre no resucitó nunca, aunque jamás morirá de mi recuerdo. Comencé a escribir en uno de esos días, supongo. Irónicamente, nunca por él. Conocí a varias mujeres, las desvestí, me quisieron a su manera y a día de hoy continúo sin saber qué es el amor. El amor se fue con mi padre. Tengo la edad que se pinta en mis palabras, mi origen es la tristeza, vivo en la oscuridad de este abismo de donde alguna vez el silencio emerge, para cubrir de tinieblas la mente de alguien que nunca quiso vivir y sin embargo tampoco acepta la muerte.

Blog:

Dashten Geriott

En sus redes sociales:

Facebook | Instagram